gas.jpgUna vez que el invierno empezó a decir presente en la Argentina, también empezaron a decir presente los problemas por falta de luz y gas.

La primera medida desde el gobierno, fue empezar a establecer restricciones en el consumo de los mismos, principalmente. Esto afectó a las industrias que, a raíz de esto, vieron seriamente mermada su producción.

Aseguran que esto no afectará a las casas particulares, pero no basta que el gobierno te diga, `tal cosa no va a ocurrir´, que no se por qué mágico designio, luego ocurre. Pero bueno, confiemos en que no.

Por supuesto, produce una indignación tremenda que todos los años se repita la misma historia y no pueda preverse de una vez por todas!!!

El aumento de la demanda de estos dos servicios, produce que un sistema al cual hace años que las empresas encargadas de su concesión, no invierten como deberían hacerlo para mejorarlo.
Y encima, un estado ausente que siempre miró para otro lado cuando el problema se hacía evidente, ocasiona, inevitablemente el colapso del que les hablo.

Una buena, entre tanta pálida que les traigo, es que por lo pronto, desde el gobierno, parece que se están despertando, y el presidente Néstor Kirchner firmó un decreto, tras reunirse con el ministro de hidrocarburos de Bolivia, el cual ya pone en marcha la licitación para el Gasoducto del Noreste (GNEA), con el cual las importaciones de gas, se elevarán de 7,7 a 27,7 millones de metros cúbicos diarios hacia fines de 2009.

Por lo pronto hasta que esto sea un hecho, los argentinos no tendrán otra que esperar a que pase otra vez, otro invierno. Y van…

Foto: Constituyente soberana