medicos.jpgSe agrava la crisis de la salud pública en Argentina.- Es alarmante y triste a la vez, ser testigo de la crisis que padece la salud pública en Argentina.
Es común ver y enterarse por los medios de comunicación los gravísimos problemas edilicios, de presupuesto o del personal que vienen padeciendo en los últimos años hospitales argentinos, que supieron ser modelos en el pasado, por atención y prestaciones.

Pero ahora el problema, que ya era grave en los hospitales de la ciudad de Buenos Aires, llegó a una situación similar a la de un paciente terminal y el detonante fue el traslado de la violencia de las calles, que por cierto ya era importante, al recinto de los hospitales.

Tanto es así que la Asociación de Médicos Municipales (AMM) realizó, ayer, un paro total de actividades en 33 hospitales porteños.
Solo se mantuvieron los servicios de guardias.

En las últimas semanas, se venían registrando denuncias de varios profesionales de la salud que resultaron agredidos físicamente en sus lugares de trabajo o bien al acudir por socorros a domicilio.

Los médicos que se nuclean en la AMM, coinciden en que esta escalada de violencia se debe a que la gente que concurre a estos hospitales, en su mayoría de clase muy baja, que no pueden acceder a la salud privada y que ya vienen con problemas por falta de recursos o trabajo, se encuentran con los problemas de edificios que se caen a pedazos o aparatos para realizarse estudios que están, pero no funcionan y entonces pierden la paciencia, que desemboca en violencia física o verbal.

Señor político argentino, en campaña o parte del gobierno, acá tiene un problema serio, sino uno de los más serios a resolver, pero ya, porque la salud no puede, ni debe esperar.

Foto: Clarín