Una agenda y una interna, calientes.- La interna dentro del partido oficial mexicano casi se cobra la primera víctima: Argentina.

Terrible recelo se generó en el seno del gobierno argentino, cuando se enteraron que Mauricio Macri, recientemente electo Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, tenía previsto en su agenda un encuentro con el presidente mexicano Felipe Calderón, unos días antes que el presidente Néstor Kirchner y su esposa, se reuniesen con el, con el objeto de la firma de algunos acuerdos bilaterales.

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El diablo que metió la cola tiene nombre y apellido, Manuel Espino, titular del PAN, el partido oficial mexicano.
Espino se encuentra enfrentado con el presidente Calderón por la conducción del partido y fue quien invitó a Macri a participar en una cumbre de la Organización Demócrata Cristiana de América y a un encuentro de la Internacional del Centro.

Y aprovechando el viaje, Macri ya había cerrado una reunión con Calderón para esta semana.

Imaginen como se le pararon los pelos de las extensiones a Cristina Kirchner, cuando supo que serían los últimos orejones del tarro, porque el mandatario mexicano recibiría primero, al señalado por todos, como el líder de la oposición Argentina.

Pero Nestor, antes que su esposa caiga en una profunda crisis capilar, utilizó sus contactos para boicotear la reunión de Macri.

Si bien no logró que el encuentro no se produzca, por lo menos logró que pase para la segunda quincena de agosto, casi dos semanas después de su visita a México y así gozar con su mujer de la estelaridad.

Foto: DERF